A diferencia de muchos otros puertos del mundo, el de Montevideo no se gestó debido a su cercanía a un centro importante de consumo y comercio, sino que debido a su estratégica ubicación geográfica y condición de Puerto Natural, la ciudad de Montevideo por ende es una consecuencia de esta condición.

El Puerto que conocemos hoy en día requirió de grandes esfuerzos para su gestación que culminaron el 25 de agosto de 1909, fecha en que se inauguraría oficialmente el Puerto de Montevideo, inauguración que nunca sucedió como planificado debido a un fatal incidente sucedido justo el día anterior en que el Navío “Colombia” colisionó con el carguero “Schlesien” dejando 85 víctimas fatales, hecho que truncó los festejos y actos planificados.

La ubicación de Montevideo, estratégica desde sus orígenes, ha convertido a este puerto en el corredor natural de ingreso y salida de un amplio hinterland (zona de influencia) que concentra más de 200 millones de habitantes. La zona de influencia que abarca el sur de Brasil, la Hidrovía Paraná-Paraguay, sur de Argentina y por supuesto todo el territorio Uruguayo es hoy el pilar fundamental y motor del desarrollo del Puerto de Montevideo.

Uruguay desde su génesis ha sido un país marítimo portuario y esto se ha consolidado en el tiempo como política de estado, “Uruguay Logístico” es un concepto arraigado en el país a nivel gubernamental, empresarial y gremial, lo que ha permitido dotar al puerto con condiciones y reglas de alta competitividad para el país y el tránsito regional. La condición de Puerto Libre otorgada por la legislación nacional es una de las piedras fundamentales para que Montevideo se proyecte al futuro como la plataforma logística regional.

Puerto Libre

La normativa uruguaya permite añadir valor agregado a mercaderías en tránsito al interior del exclave aduanero portuario. En la medida que este proceso no modifique la naturaleza de la carga es posible el fraccionamiento, packing, reconsolidado, picking, entre otros, esto para su posterior distribución a los mercados regionales sin necesidad de ser introducidos aduaneramente al país.

Esta condición permite también el efectuar movimientos de transbordo sin complicaciones documentarias y con gran capacidad de reacción ante necesidades especiales.

Esta normativa es uno de los aspectos claves con que cuenta el puerto de Montevideo para consolidarse como un centro de transbordo regional.